miércoles, 23 de junio de 2010

SARA TORRES


Sara Torres nació el 7 de octubre de 1966 en Estelí, Nicaragua. Sus padres son Rosendo y Luisa Torres, y sus hermanos son Indiana, Rosendo, Manuel, Javier, Carmen, y Jacqueline.
Sara reside en Miami con su esposo Jorge, su hija Gabriela, y muy pronto esperan la llAlineación al centroegada de su segundo bebé. Como familia, son miembros de la parroquia de El Buen Pastor desde hace casi ocho años, donde van a misa regularmente.

Desde abril del 2003 hasta el presente, se dedica a la evangelización a través de la música a tiempo completo.

Su primera formación espiritual la recibió en el Colegio Nuestra Señora del Rosario al que asistió desde el tercer grado hasta el quinto año de bachillerato.

La adolescencia de Sara fue difícil como la de muchos jóvenes nicaragüenses debido a la desvastadora guerra civil de 1978 a 1979 y todas sus implicaciones. El 16 de diciembre de 1982, Sara asiste a un encuentro juvenil que le cambió la vida. Ella descubre por primera vez el amor de Dios.

Sara llega a la ciudad de Miami el 29 de agosto de 1983.
En enero de 1984, Sara se integra al grupo parroquial de jóvenes en Santa Catalina de Siena. Prontamente le asignaron el cargo de directora del coro juvenil hispano. En ese mismo año escribe su primera canción titulada originalmente “María, enséñame a decir siempre sí”.

El 11 de septiembre de 1987, Sara conoce al Papa Juan Pablo II. Ella fue parte de un grupo de 24 jóvenes de Miami que le cantara “Las Mañanitas” a su Santidad.

En 1988 se integra al grupo Movimiento Teresiano de Apostolado (MTA); se enamora de la espiritualidad Teresiana, y considera la vocación religiosa como una opción en su VIDA

MAS INFORMACION: http://www.saratorres.com

“Escucha, Yahvé, mi oración, y presta oído a mi súplica…¡Respóndeme pronto, Yahvé, que ya me falta el aliento; no escondas tu rostro lejos de mí, pues sería como los que bajan a la fosa! Hazme sentir tu amor por la mañana, pues yo cuento contigo; muéstrame el camino que he de seguir, pues estoy pendiente d tí” Salmo 143
ALGUNAS DE SUS ALABANZAS MAS CONOCIDAS!!!!

TE NECESITO

Una vez más perdida en tinieblas
buscando tu luz, tu verdad.
Te he faltado, me he caído,
y en este vacío me atormento sin tí.

No me gusta nada estar hundida
en esta gran soledad;
sintiéndome nadie, y sin la fuerza en mí
para levantarme.

Te necesito, sólo sé que yo te necesito;
tú eres mi fuerza, tú eres la vida,
tú eres Espíritu desbordante de amor.
Te necesito, sólo sé Señor que te necesito;
tú eres mi fuerza, tú eres la vida
tú eres Espíritu desbordante de amor.

Oh Jesús, mírame con tu amor.

Una vez más sumida en silencio,
buscándole excusas a mi proceder.
Me alejo de tí de tiempo en tiempo
porque no me quiero dar ni someter.

Me dejo llevar por otras ideas
que admiten mi debilidad;
son ideas que tientan, incitan, invitan,
pero me dejan en la oscuridad.

Te necesito, sólo sé que yo te necesito;
tú eres mi fuerza, tú eres la vida
tú eres Espíritu desbordante de amor.
Te necesito, solo sé Señor que te necesito;
tú eres mi fuerza, tú eres la vida
tú eres Espíritu desbordante de amor.

Te necesito; te necesito.
Te necesito; te necesito.

Te necesito, sólo sé que yo te necesito;
Escucha mi canto, oye mi llanto,
mírame con tu amor.
Oh Jesús, mírame con tu amor (4).

Te necesito, solo sé que yo te necesito;
tú eres mi fuerza, tú eres la vida
tú eres Espíritu desbordante de amor.
Te necesito, solo sé Señor que te necesito.



TENTACIONES

No tengo a donde correr en ciertos duros momentos,
cuando la carne domina y roba mis pensamientos.
Me envuelven las sombras de confusión.
Se vuelve más fuerte la tentación,
y yo no sé que hacer...

Mi debilidad aumenta cuando transcurre el tiempo,
borrándose así de mi mente todo buen conocimiento.
Me sobran excusas para desistir.
Si todos lo hacen, ¿para qué resistir?
Y yo me siento caer...

Señor, recuérdame todo tu amor;
hazme fuerte para no caer en esta tentación.
Si fallo, dame el valor, valor para volver...

Mi cuerpo pide placeres que mi espíritu desprecia.
Mi mente se enciende y siento fuego corriendo en mis venas.
Cierro mis ojos y empiezo a sentir
que nada me importa, ya no quiero huir;
Y yo empiezo a caer....

Señor, recuérdame todo tu amor;
hazme fuerte para no caer en esta tentación.
Si fallo, dame el valor, valor para volver...

De pronto una luz me llega
y a mi alma la libera;
es la respuesta de una oración
gritada en desesperación;
porque Dios escucha todo clamor
clamor sincero del corazón.

Señor gracias por todo tu amor;
por la luz que me hizo ver
durante esta situación.
Señor hazme comprender
que tu amor vale más que un placer;
que moriste en la cruz
para que yo viva en la luz.